Las aguas de la costa oeste de Ibiza son de las más claras del Mediterráneo, con praderas de posidonia, bancos de peces y fondos rocosos llenos de vida. No hace falta ser un experto: con máscara, aletas y un poco de calma, el espectáculo está garantizado.

Punta Galera
Una plataforma de rocas planas en escalera frente a un mar profundísimo y transparente. Es zona protegida, sin arena, así que hay poca gente. El fondo rocoso está lleno de peces: probablemente el mejor snorkel a un paso de Sant Antoni.
Cala Salada
Los extremos rocosos de la cala, sobre todo el camino hacia Cala Saladeta, esconden mucha vida: sargos, castañuelas, pulpos si tienes suerte. El agua es tan clara que parece una piscina.
Cala Gració y Cala Gracioneta
A 15 minutos andando del centro de Sant Antoni. Bahía protegida, agua calmada y fondo mixto de arena y roca: perfecta para iniciarse o para hacer snorkel con niños. Junto a Cala Gració está el acuario natural Cap Blanc, una cueva que merece la visita.
Costa de Cala de Bou
Las pequeñas calas rocosas entre Port des Torrent y la bahía de Sant Antoni son poco profundas y tranquilas, ideales para sesiones improvisadas al salir del hotel.
Consejos de seguridad y equipo
El Mediterráneo es un mar tranquilo, pero el sentido común manda: nada acompañado, señaliza tu posición y respeta la posidonia (está protegida y es la razón de que el agua sea tan clara).
- Máscara con buen sellado — pruébala antes de meterte
- Aletas: ahorran energía y dan seguridad en zonas profundas
- Escarpines para entrar por rocas
- Mejor por la mañana: mar más calmado y mejor visibilidad
- Cámara acuática para llevarte el recuerdo

